La
minuciosidad de Charles Chaplin era tal, que al rodar la escena del desayuno
de Chaplin y el niño, en «El Chico», de un minuto de duración, tardó
dos semanas en rodarse y consumió 14.000 metros de película. La secuencia
del encuentro entre el vagabundo y la ciega en «Luces de la ciudad»
tardó en rodarse una semana, creándose conflictos importantes entre el
equipo técnico y Chaplin por el rigor y perfección exigido en cada toma.
Puedes aportar alguna anécdota propia, ¡anímate!
gracias por la anecdota Lorena
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